La elección de una cámara comienza por definir qué se necesita observar. Identificar una persona, controlar un acceso y obtener una vista general son objetivos diferentes.
La iluminación nocturna, la distancia, el ángulo y la altura de montaje afectan la imagen. También deben calcularse el almacenamiento y los días de grabación necesarios.
El acceso remoto debe configurarse de forma segura y mantenerse actualizado. Una instalación profesional incluye pruebas reales, documentación y capacitación básica para recuperar grabaciones.